Según uno de los últimos informes del Obsevatorio Pyme acerca de las perspectivas para este 2021 indica que

Por un lado, se rescata que durante el 2020 las PyME de software y servicios informáticos en ningún momento experimentaron caída de sus ventas. Aún en el momento más álgido del ASPO, en el segundo trimestre del año, vieron aumentar su facturado real en un 14% interanual. En el tercer trimestre del año repitieron ese mismo desempeño.

 En contraposición, se indica que la aparición de un importante límite de oferta entre las PyME manufactureras. La neta reactivación observada durante el tercer trimestre del 2020, con la duplicación de las órdenes de pedidos con respecto al segundo trimestre, colocaron al 38% de las PyME industriales en la posición de no poder satisfacer inmediatamente la demanda. Esta situación advierte sobre el deterioro del capital físico y la insuficiencia del capital de trabajo de estas empresas. El faltante de productos para la venta observado durante el último trimestre no obedece solamente a la incertidumbre sobre el precio futuro de reposición, sino también y más simplemente a la insuficiente capacidad productiva del sector.

Mujeres, Estudiantes, Cafetería

 

Ahora bien, ¿Qué nos dice el informe sobre lo que debemos esperar para este 2021?

 Por un lado, el leve repunte observado en la confianza de los empresarios no ha logrado modificar las previsiones de inversión ni las expectativas de rentabilidad, que continuarán estables al nivel actual, es decir un bajo nivel que no logrará modificar sustancialmente la ocupación.

En cuanto a nivel de actividad, aproximadamente el 70% de las PyME retornará al nivel de actividad de la pre-pandemia durante el primer semestre y el restante 30% se distribuye entre el segundo semestre y el 2022.

Por último, los esfuerzos de los empresarios PyME estarán dedicados al desarrollo de estrategias orientadas a la mayor eficiencia productiva y de gestión: monitoreo permanente de los flujos de efectivo y contención de costos; focalización de los recursos financieros y económicos en la actividad principal; integración con los principales clientes y proveedores.


En síntesis, sin eventos disruptivos, se espera un 2021 con niveles de rentabilidad e inversión similares a los actuales, insuficientes para generar un cambio significativo en el mercado de trabajo y con grandes diferencias de desempeño entre empresas mediana-grandes y medianas, por un lado, y microempresas y pequeñas, por el otro.


 

**FUENTE: Informe Coyuntural: Cierre de año y perspectivas 2021 – Fundación Observatorio Pyme